Han sido días de nervios, de tensión, de fumar un cigarro tras otro, de dormir a saltos y de mirar al infinito como si allí fuera a encontrar la respuesta a todas mis preguntas. Es posible que ninguna de ellas tenga solución, y eso es lo que más me inquieta.
Ahora mismo me siento tranquila, arropada, y en cierta forma contenta, porque en estos días mucha gente me ha demostrado que me aprecia y ha entendido mi dolor. Cada uno a su forma...con abrazos, con apretones cariñosos en el hombro, con largas conversaciones, otros incluso solo con la mirada...
Todos nos sentimos impotentes ante la muerte, eso es algo indudable, y yo, hasta ahora, ni si quiera sabía lo que era. Quiero hacerme a la idea de que tan solo es algo natural, que tenemos que asumir como único destino fijo...y también es algo doloroso, pues por cada persona que se va, tienes un trocito de alma menos, arrancada sin piedad. Solo hay que tratar de aceptar el trámite, tan frío y tan crudo como es. "Solo".

No hay comentarios:
Publicar un comentario