Esta tarde, mientras estaba junto a la estación de autobuses embobada en el paso de tranvía, he tenido una visión del pasado. He recordado cómo, hace casi 16 años, llegué a la que ahora es mi casa, que ni si quiera estaba acabada, y cuando mis padres me dijeron "mira, Natalia, este va a ser tu cuarto", miré por la ventana y empecé a llorar. Cuando mi padre me preguntó por qué lloraba, le respondí que "no me gustaba que hubiera una grúa en el patio".
Hoy, después de vivir una situación parecida (aunque sin grúas traumáticas) he notado que algo cambiaba. ¿Será el comienzo de una nueva etapa?
No hay comentarios:
Publicar un comentario