martes, 15 de marzo de 2016

Los días raros


No puedo denominar estos últimos meses de otra forma: raros. Por ello el título de este blog, de esta entrada y de todo el comienzo del año 2016.
Después de cuatro años llevando una rutina bastante parecida (en cuanto a clases, profesores, compañeros y horarios) el cambio con el máster ha sido mucho más brutal de lo que me esperaba. Siento como cada día mi cerebro se ve obligado a abrirse ante toda la información que se le viene encima, casi lo noto atemorizado antes de las clases.
Pero esto es lo mejor, pues estoy aprendiendo mucho (muchísimo, aunque he de decir que depende del día...y del profe). Lo que no puedo entender en ocasiones es...¿por qué me gusta tanto meterme en jaleos que no me dejan ni un minuto para respirar? Lo más práctico hubiese sido comenzar a estudiar el máster de enseñanza secundaria, que me daría acceso a oposiciones y, por tanto, a trabajo...pero no, soy aficionada a retos extraños y bastante costosos. ¿Por qué no meterme en un máster de estos fuertes, de estudiar, de pasarme horas delante de un libro bajo la luz de mi flexo? De estos que tienen una temática apasionante pero que posiblemente nunca me sea útil en el mundo laboral... ¿Eh, Natalia? ¡Venga sí, vamos a ello!

Y esta es la historia de mi vida actualmente. ¿Me arrepiento? No sé. Lo veremos en los próximos capítulos. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario