martes, 29 de marzo de 2016

Cuando todo va bien


Es sorprendente lo extraño que me puede parecer levantarme por la mañana con la mente totalmente tranquila, sin pensar que tengo que enfrentarme a algo duro o difícil próximamente, sin ningún tipo de dolor o confusión en la mente. Mi concepción de la vida es una suerte de acontecimientos que tienes que saltar y esquivar, y pienso que es una pena que así sea, porque no llego a ninguna parte...por mucho que salte y esquive, siempre tengo que continuar...¿pero por qué observo los "baches" como algo excepcional? Todo forma parte del camino, y aunque sea más turbulento o más plano, es mi camino, al fin y al cabo...

El caso es que hoy me he despertado, Jon dormía plácidamente a mi lado, estaba calentita entre las sábanas y veía entrar el sol por la ventana...y he pensado en lo bonito que es mi camino y lo que me gusta mi vida...pero es algo que debería pensar más, incluso en los días en los que tenga treinta baches de dos metros de alto, pues los problemas suelen ser momentáneos y lo bonito, constante. 

lunes, 21 de marzo de 2016

Domingo de Ramos


No puedo evitar, cuando te miro hablar, caminar, cocinar o, simplemente, quedarte embobado, pensar que soy la mujer más afortunada del mundo por tenerte como compañero. Es un gustazo que me apoyes en absolutamente todo y te ofrezcas para lo que sea siempre que algo tiene que ver conmigo. Gracias, de corazón. Todo es fácil contigo.

miércoles, 16 de marzo de 2016

De todo se aprende algo


De estos días de clases terroríficas (prometo que el término "terrorífico" no es una hipérbole) estoy aprendiendo muchas cosas. Y parece una contradicción, pero no, no lo es...
Hay veces que te encuentras con personas que pueden llegar a ser un ejemplo de vida y obra. Otros son un anti-ejemplo, y puede que de ellos se aprenda incluso más que de la gente virtuosa. "Cómo no ser". Mientras tomo notas de datos y fechas, y más datos, y más fechas, reflexiono en clase sobre qué tipo de profesora quiero ser en el futuro (ando yo adelantándome mucho, en realidad ¿quién sabe qué seré de aquí a un par de años? Pero bueno, es mi pretensión actual). Llego a una conclusión certera: no solo quiero ser ese tipo de profesor que explica bien, que hace que todo se entienda con facilidad y que dé unas clases de las que los alumnos salen con una serie de ideas claras en sus cabezas. Creo que es aún más importante crear interés, captar la atención. De nada sirve pasar tres horas relatando datos y fechas, y más datos, y más fechas, si lo que al final una alumna termina haciendo es yendo a su blog y soltar una pequeña parrafada, intentando consolarse a sí misma, porque de todo se aprende algo. O eso dicen. 

martes, 15 de marzo de 2016

Los días raros


No puedo denominar estos últimos meses de otra forma: raros. Por ello el título de este blog, de esta entrada y de todo el comienzo del año 2016.
Después de cuatro años llevando una rutina bastante parecida (en cuanto a clases, profesores, compañeros y horarios) el cambio con el máster ha sido mucho más brutal de lo que me esperaba. Siento como cada día mi cerebro se ve obligado a abrirse ante toda la información que se le viene encima, casi lo noto atemorizado antes de las clases.
Pero esto es lo mejor, pues estoy aprendiendo mucho (muchísimo, aunque he de decir que depende del día...y del profe). Lo que no puedo entender en ocasiones es...¿por qué me gusta tanto meterme en jaleos que no me dejan ni un minuto para respirar? Lo más práctico hubiese sido comenzar a estudiar el máster de enseñanza secundaria, que me daría acceso a oposiciones y, por tanto, a trabajo...pero no, soy aficionada a retos extraños y bastante costosos. ¿Por qué no meterme en un máster de estos fuertes, de estudiar, de pasarme horas delante de un libro bajo la luz de mi flexo? De estos que tienen una temática apasionante pero que posiblemente nunca me sea útil en el mundo laboral... ¿Eh, Natalia? ¡Venga sí, vamos a ello!

Y esta es la historia de mi vida actualmente. ¿Me arrepiento? No sé. Lo veremos en los próximos capítulos.