jueves, 10 de agosto de 2017

No es tan complicado


Hay días, muchas veces semanas, en las que me veo a mí misma desde fuera, envuelta en una nube de polvo, muy quieta, mientras todo lo demás avanza. La sensación de pérdida del tiempo y de vida es tan brutal que me confunde y el polvo se vuelve aún más y más espeso, y no me deja ver. En ocasiones (muchas) es él quien tiene el poder de acudir a rescatarme de ese ciclón de sensaciones ininteligibles, me envuelve en sus brazos y logro respirar. Sin embargo, hay otros momentos en los que nada ni nadie puede hacerme abrir los ojos, tan solo el paso de los días y algo que me haga estallar, querer salir del aturdimiento dando brazadas largas, yo sola.

Una vez fuera, todo es más luminoso, más vivo y más fresco. Y merece la pena.

domingo, 16 de julio de 2017

Arriba está la noche llena de ojos


Hoy he tenido un día raro. Quizás sea porque lo he empezado demasiado pronto y demasiado fuerte, y he ido desde la energía total hasta la nostalgia absoluta en la que me encuentro en estos momentos. 

No he venido para nada en concreto. Estaba leyendo algo sin sentido en un blog antiguo, cuando de repente, Cortázar ha aparecido en mi mente. 

La primera vez que leí este poema tenía unos 12 o 13 años. No lo entendí en su plenitud, pero me encantó. Con los años, ha ido apareciéndoseme en distintos lugares. Cuanto más lo leo, más me inspira. 

¿Quién los ve andar por la ciudad 
si todos están ciegos? 
Ellos se toman de la mano: algo habla 
entre sus dedos, lenguas dulces 
lamen la húmeda palma, corren por las falanges, 
y arriba está la noche llena de ojos.
Son los amantes, su isla flota a la deriva 
hacia muertes de césped, hacia puertos 
que se abren entre sábanas. 
Todo se desordena a través de ellos, 
todo encuentra su cifra escamoteada; 
pero ellos ni siquiera saben 
que mientras ruedan en su amarga arena 
hay una pausa en la obra de la nada, 
el tigre es un jardín que juega.
Amanece en los carros de basura, 
empiezan a salir los ciegos, 
el ministerio abre sus puertas. 
Los amantes rendidos se miran y se tocan 
una vez más antes de oler el día.
Ya están vestidos, ya se van por la calle. 
Y es sólo entonces 
cuando están muertos, cuando están vestidos, 
que la ciudad los recupera hipócrita 
y les impone los deberes cotidianos.

martes, 27 de junio de 2017

"Cómo ser amiga de otra mujer"

Abandona el mito cultural de que todas las amistades entre mujeres tienen que ser maliciosas, tóxicas o competitivas. Este mito es como los tacones y los bolsos: bonitos pero creados para PARAR  las mujeres. (...). Si te cuesta ser amiga de mujeres, plantéate que tal vez el problema no sean las mujeres. Tal vez seas tú. Yo era así antes. Siento tener que juzgar.



Leo mucho más sobre feminismo de lo que hablo o escribo. Sin embargo, creo que ya es hora de ponerse las pilas, pues llevo ya algunos meses muy enfrascada en el tema, y puede que deba comentar algunas cosas que me han impresionado. 

Uno de los libros sobre feminismo que he podido leer en estos últimos tiempos es Mala Feminista, de la autora estadounidense Roxane Gay. De este trabajo hay mucho con lo que no estoy de acuerdo y mucho que se puede aprovechar (sobre todo, en lo que se refiere a contenido relacionado con series y películas estadounidenses y sobre cómo se trata en ellas a la mujer), pero hay un capítulo en concreto, titulado "Cómo ser amiga de otra mujer", que consta de tres páginas que han cambiado mi forma de verme a mi misma y de ver al resto de mujeres del mundo.

¿Cuántas veces habré estado de acuerdo con otras personas en que las mujeres somos unas arpías las unas con las otras? ¿En que somos unas envidiosas y no nos aguantamos por naturaleza? ¿Cuántas habré presumido de tener más amigos hombres que mujeres? Estoy segura de que muchas de las mujeres que me lean (y casi la totalidad de los hombres, que observan las amistades femeninas desde fuera) se sentirán identificadas con estos pensamientos. 

Hay que parar esto, porque nos debilita. Son pensamientos socialmente aceptados, y nos hacen daño. Nos hacen dudar unas de otras, sospechar de la amistad, pensar que incluso hasta tu mejor amiga te puede hacer una putada por el simple hecho de ser una mujer. ¿Es que tiene algún sentido? Sin embargo, TODAS lo hemos pensado aunque sea de forma subconsciente, y es NORMAL porque, como muchas de las cosas que nos meten en la cabeza desde pequeñas, forma parte del pensamiento patriarcal que nos ha rodeado desde siempre. 

No pido que os fustiguéis porque hayáis tenido o tengáis estas sensaciones alguna vez. Solo que lo analicéis tranquilamente. Y que os queráis. 

Por mi parte, os puedo asegurar, que a pesar de haber dudado y de dudar, a veces, de vosotras, os he querido u os quiero: Alexandra, Elísabet, Verónica, Damaris, Sandra, Silvia, Lucía, Auxi, Tania, Vero...mis mejores amigas desde que tengo uso de razón...siempre he intentado confiar al máximo en vosotras, siento si en algún momento no os he querido lo suficiente. 


domingo, 7 de mayo de 2017

Un año sin él


Hace unos días fue el aniversario de tu marcha.

El tiempo pasa volando, pero la herida que dejó tu pérdida ha cicatrizado. Ese día, a mis 23 años de edad (tarde, pienso yo) aprendí que, por suerte (de esto estoy segura) no somos eternos.

Y aunque ya no pueda verte, te siento. Porque estás en todas partes: en el rugir de las olas, en el olor de un libro, en un paseo por mi ciudad, en las historias de mi abuela. Existes. 

Gracias por darme una última lección: la de mostrarme que somos seres finitos, y que cada día debe tener la oportunidad de ser el mejor de tu vida. 

martes, 14 de marzo de 2017

Lágrimas


Jamás pensé que diría esto...pero creo que puedo asegurarlo.

No creo en Dios.

En un día como hoy, es lo que más desearía en el mundo. Creer, tener fe, esa que antaño, en mi vida, era uno de mis motores más fuertes. Siempre me acompañó Ella, la Virgen María...siempre pensé que, como mujer, era quien me amparaba allá en el cielo. A Ella le recé todas las noches de mi infancia y mi adolescencia, a Ella le agradecí cada cosa buena que me pasaba, a Ella le pedí todo lo que deseaba y que consideraba importante. Dios, o Jesús, estuvieron siempre más lejanos, pero los sentía en mí, vivos, latentes. Y era bonito, ¡precioso!, tanto que a veces lloraba de emoción. 

Sin embargo, ya no queda nada de eso...más que una triste sensación de nostalgia, de cercanía tan solo por haber sido una tradición. Y, joder, me siento tan abandonada...tan sola, tan triste a veces al pensar que ya no brilla esa luz en mi interior...

De alguna forma sé que nadie me oye cuando hablo al aire como siempre he hecho, que rezar es una idiotez y que tan solo estoy yo y el resto de seres humanos en este apestoso planeta. Que cuando muera dejaré de existir para siempre, y que por tanto, cuando mis seres queridos se vayan, jamás volveré a tocarlos, a olerlos o a oírlos. Duele tanto...

Si pudiera creer, de verdad que creería. Pero hay una sensación aplastante que me lo impide.

Hoy he intentado rezar muchas veces. He puesto una vela delante de la estampita de la Virgen de la Esperanza (porque es lo último que hay que perder en estos casos), he hablado con Ella. Pero no la sentía. No estaba. Solo estaba yo, y una sensación de horror tan terrible que me producía un dolor punzante en la garganta, una rabia infinita por no poder hacer nada por una de las personas más importantes de mi vida.

Ni si quiera rezar.

miércoles, 8 de febrero de 2017

Domingos


"Agh...no dejan de pasar ambulancias en todo el día...".

He recordado ese momento y he querido volver. Él abrazándome en la cama, yo sintiendo su aliento en el cuello mientras decía esa frase. Me encanta el sonido de las ambulancias en su habitación, el sonido de cualquier cosa que ocurra mientras esté con él.

martes, 24 de enero de 2017

De mi, para mi


Se puede decidir querer disfrutar, os lo prometo. Todo está a mi favor. "Qué cambio tan radical, Nat". Lo sé. ¿Y qué, si es para bien?

La vida es bella, y demasiado corta como para gastarla metida en una misma. Hoy he sentido que la vida me besaba, como él.

Te quiero, Natalia: tú misma es lo mejor que tienes.

lunes, 23 de enero de 2017

La banda sonora de mi vida (III)


Llegan lágrimas aquí de lo profundo tengo dudas que duelen si pregunto tengo miedos que atormentan lentamente a los sueños de mi corazón vagabundo.

domingo, 15 de enero de 2017

No sé


"No sé si lo estoy haciendo bien o mal, porque no me he enterado".

Puede que sea la frase que mejor describa mi estado mental ahora mismo. Solo trato de intentar ser feliz, y a ratos lo consigo, porque sé que realmente el fondo es bueno...pero todo se me viene encima al verme tan sola. Dentro y fuera.

jueves, 12 de enero de 2017

No puedo


Algo muy malo he tenido que hacer yo en vidas anteriores para que a mi se me castigue de esta forma en la que estoy viviendo. 

lunes, 26 de diciembre de 2016

domingo, 25 de diciembre de 2016

Lo bueno


"No sé cuánto tiempo puedo seguir tirando sin un amigo. Antes podía hacerlo fácilmente, pero eso era antes de saber cómo era tener un amigo. A veces es mucho más fácil no saber las cosas y que tomar patatas fritas con tu madre sea suficiente para ti".

Las ventajas de ser un marginado, Stephen Chbosky

sábado, 24 de diciembre de 2016

La banda sonora de mi vida (II)


¿No sabes que estaré para guiarte 
a través de tus momentos débiles para dejarlos atrás?
Las pesadillas vuelven, solo sombras
Arrojaremos algo de luz y estarás bien por ahora.

martes, 20 de diciembre de 2016

Magia



"Gracias por pertenecer a ese grupo de personas que frenan su mundo por mi cuando me pasa algo".

"Gracias por olvidar tan pronto como yo lo malo".

"Gracias por dejarme ser ambicioso, por acompañarme en el estudio para poder conseguirlo, por ser tan buena influencia".

"Gracias por darme buenos recuerdos y por fabricar el futuro, por ser amor, fuerza y esperanza".

"Gracias, porque es difícil superar tu dulzura y todo lo que demuestras siempre. Gracias por ser tan especial, por quererme de verdad, por ofrecerme algo muy valioso y difícil de encontrar en estos tiempos: amor".


"Es difícil pensar en ti y no sonreír".

martes, 13 de diciembre de 2016

No me mires


Mis padres no terminan de pillar que cuando tras cenar me encierro en mi cuarto es porque no me apetece hablar con nadie, y nada más que hacen entrar y salir de la habitación. Aunque eso suelen hacerlo todo el rato. Mi casa es grande, mi cuarto es grande, pero aun así, no siento que sea mío. 

La vida es a veces muy paradójica, en mi caso se da en muchas ocasiones una circunstancia que no puedo detestar más: cuando me encuentro bien físicamente tengo razones para estar hecha polvo por dentro, y viceversa. No sé qué ha pasado, no he entendido en absoluto este tramo que llevamos del mes de diciembre y algo me dice que el futuro próximo está personificado en el marco de la puerta, con la mano levantada, esperándome para cuando quiera salir para pegarme una buena colleja.

No tengo más remedio que confiar en mi instinto, o mi intuición, o como quiera llamársele (me lo dije, he tenido que pensar muchas veces), y la verdad es que es una sensación que me hace ir encogida en el paso de los días, como esperando un mar de palos en todo el cuerpo. No disfruto demasiado por lo que pueda venir, no doy nada por sentado, no tengo nada seguro.

Parece mentira que hace tan solo un mes mi vida fuese plena y calma...

miércoles, 30 de noviembre de 2016

Estoy viva porque respiro


No me gusta como salgo en esta foto, pero ella en sí me encanta...sobre todo por el momento que retrata. Ese día me lo pasé muy bien, con un simple paseo al sol.

Hace algunas semanas que no disfruto de mi vida como suelo hacerlo, como lo hice aquel día. Con placeres sencillos, con cosas que me encantan de mi rutina. No me gustan las cosas tal y como están, y me estoy empezando a obsesionar por cambiar algo que no sé qué es exactamente. ¿Cómo arreglar un motor si no sabes qué pieza debes cambiar? 

No entiendo qué ha pasado, y no sé por qué me da la sensación de estar viviendo una vida paralela a la mía, como si me hubieran abducido y me hubieran colocado en un mundo donde debería estar otra Natalia. Esta no es mi realidad, no puede serlo: la de llorar casi todos los días de rabia y pena, la de volver de la universidad con el corazón encogido por un motivo o por otro, la de querer volverme esquiva y pasota y solo conseguir ser una parodia de ello. No te esfuerces en comprenderme, lector o lectora, porque ni si quiera yo lo hago. Quiero que me comprendas, por favor, compréndeme...

Yo. ¿Quién es yo? Yo soy una estudiante: es mi seña de identidad. La eterna estudiante. Vivo por y para estudiar, y mientras, veo cómo todo a mi alrededor se derrumba. No, esa no soy yo...yo soy Natalia, curiosa, vivaz, cabezona, llorona, sentimental, negativa, adicta al chocolate, fumadora social, historiadora, la de los eternos pies fríos...

Lo veo a él alejándose a 500 kilómetros por hora, sin mirar atrás y sin apenas darse cuenta. Mientras, yo no sé si lanzarle una cuerda para que vuelva a mi o darle un empujón por la espalda. Quiero que te vayas, vete. ¿Qué más te da? Ni si quiera preguntas cómo me siento, ni si quiera te apetece confirmar que estoy en un agujero.
Veo a mi familia cenando al calor de la estufa en el salón mientras yo lo hago sola en la cocina. ¿Os he importado alguna vez? 
Veo a mis compañeros de clase reírse de las soplapolladas que suelta el profesor mientras a mi me sientan como un tiro en la espalda. Todo era una puta mentira.
Me veo a mi misma sin parar de leer, de estudiar inglés, de estar en clase, y todo gira a mi alrededor, y los días pasan, y yo me amargo, y cada día me queda menos para morir, para que todo se acabe, para que mi vida no exista y para que los demás no me recuerden. Acaba con esto.

Hacía tiempo que no necesitaba el botón de off  en mis pensamientos.

¿Y a quién le importa, Natalia? ¿A quién le importas? Necesito hablar, necesito hablar...necesito hablar y nadie quiere hablar conmigo, solo quieren si es para contarme sus problemas, porque tú no tienes problemas Natalia, eres feliz, no tienes motivos para enfadarte, para ponerte triste, nunca, jamás, no te lo perdonaremos.

Escucho su risa desde aquí, desde la soledad de mi habitación. Todo en esta casa quiere ser blanco, inmaculado, y yo soy negra, con miles de reveses y de curvas, con millones de enredos, totalmente manchada de caos y de dolor. Pero para ella todo es blanco, todo es perfecto.

Hay un monstruo en mi interior que quiere salir y eliminar a todos los contactos que tengo en todas las redes sociales habidas y por haber. Todos sois falsos, no os quiero en mi vida si no sois capaces de comprenderme, si no queréis comprenderme, si os la sudo. Sois hologramas de personas para mi.

"22.00". Cómo puedes estar tranquilo mientras yo estoy luchando contra mi propia razón para estar frente al ordenador escribiendo este vómito. No te entiendo. ¿Quién eres?

"Ya volverá todo a la normalidad".

Mi mente es el más perverso de mis enemigos, pero sé que es la que más me entiende. 

No sé cómo acabar esto. Así que solo diré lo que tengo ganas de hacer: pum. Fundido a negro.



jueves, 10 de noviembre de 2016

Lack of emotion


Siempre que llego a este blog, no sé muy bien qué escribir. Supongo que será porque es el sitio que he elegido para expresar mi caos interior. 
Antes de empezar este curso, llevaba mucho tiempo sin conocer a nadie nuevo. De pronto, me hallo en un aula con otras 47 personas a las que no he visto jamás. 
En los últimos tiempos, toda aquella persona que entraba en mi vida acababa saliendo poco después: ya sea por rechazo de ella hacia mí, de mí hacia ella, o por simple indiferencia. A pesar de esto, no me enfrenté a toda esta gente con miedo, sino que he improvisado totalmente, mostrándome como soy totalmente...¿para qué fingir? ¿Qué más da si luego todo sale mal?

Sin embargo, ayer, cuando al salir de clase a las nueve de la noche tras cinco horas bastante intensas a dos compañeros les dio por darme un abrazo (él) y un beso (ella), cada uno a su forma...algo se me removió dentro. De pronto, mi cuerpo se llenó de adrenalina y me sentí eufórica, tuve ganas de correr por todo el campus. ¿Cómo iba a esperar una muestra tan franca (pues noté que así era) de afecto por parte de dos personas a las que conozco de hace apenas una semana? A cualquiera que me lea sin conocerme le parecerá una gilipollez esto que escribo ("¿qué tienen de especial un abrazo o un beso, tampoco es para tanto?"), sin embargo, yo me he empeñado desde casi siempre en parecer y creer que soy un cactus con muchos muchos pinchos ante la gente que no conozco demasiado, e incluso con mis amigos tampoco soy muy cariñosa (¿a cuantos les doy muestras físicas de aprecio?). Sin embargo, ellos, con los que he pasado 25 horas de mi vida en total, supieron ver ayer, en mis ojeras acumuladas de cansancio semanal y un triste "adiós, chicos" que les dí como despedida, que quizás podrían alegrarme con aquellos gestos que para mí significaron estar una hora sintiéndome una persona bastante más feliz. 

No puedo negar que me alegro mucho de haber despertado cariño en gente nueva, pues empezaba a pensar que ya no caería bien a nadie nunca más...me hacía mucha falta esto.