domingo, 16 de julio de 2017

Arriba está la noche llena de ojos


Hoy he tenido un día raro. Quizás sea porque lo he empezado demasiado pronto y demasiado fuerte, y he ido desde la energía total hasta la nostalgia absoluta en la que me encuentro en estos momentos. 

No he venido para nada en concreto. Estaba leyendo algo sin sentido en un blog antiguo, cuando de repente, Cortázar ha aparecido en mi mente. 

La primera vez que leí este poema tenía unos 12 o 13 años. No lo entendí en su plenitud, pero me encantó. Con los años, ha ido apareciéndoseme en distintos lugares. Cuanto más lo leo, más me inspira. 

¿Quién los ve andar por la ciudad 
si todos están ciegos? 
Ellos se toman de la mano: algo habla 
entre sus dedos, lenguas dulces 
lamen la húmeda palma, corren por las falanges, 
y arriba está la noche llena de ojos.
Son los amantes, su isla flota a la deriva 
hacia muertes de césped, hacia puertos 
que se abren entre sábanas. 
Todo se desordena a través de ellos, 
todo encuentra su cifra escamoteada; 
pero ellos ni siquiera saben 
que mientras ruedan en su amarga arena 
hay una pausa en la obra de la nada, 
el tigre es un jardín que juega.
Amanece en los carros de basura, 
empiezan a salir los ciegos, 
el ministerio abre sus puertas. 
Los amantes rendidos se miran y se tocan 
una vez más antes de oler el día.
Ya están vestidos, ya se van por la calle. 
Y es sólo entonces 
cuando están muertos, cuando están vestidos, 
que la ciudad los recupera hipócrita 
y les impone los deberes cotidianos.

1 comentario:

  1. Este es otro de los que he leído tantas veces... qué bueno, gracias por recordármelo, hoy ha cobrado nuevamente significado para mi.

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