Para casi todo el mundo el verano significa relax, descanso, liberación de estrés y la salida de la rutina diaria. Yo no puedo decir lo mismo.
Estar en Rota es, cada año, menos satisfactorio para mi. Al principio, cuando venía aquí, me sentía mal por sentirme mal. ¿Cuánta gente quiere tener un piso en la playa en el que pasar el verano completo? Mucha. Pues lo siento, pero yo no estoy entre esas personas. Nunca pedí esto, por lo que no siento que tenga que estar agradecida por tener que pasar, por cojones, dos meses del año aquí, pues siento que pierdo el tiempo inmensamente. Vale que este año me ha tocado estudiar en verano, y bueno, en realidad da prácticamente igual estar aquí que en Pekín, porque iba a hacer lo mismo...pero para otros años, tengo claro que lo mío no es estar quieta dos meses de vacaciones en el mismo pueblo, viendo las mismas caras, la misma arena, el mismo mar.
Necesito moverme, ver mundo, viajar...odio que haga falta dinero para ello.

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